Pánico a volar

Al viaje de Budapest se vino un primo mío que tiene pánico a volar. Miedo a tener un accidente aéreo. Es increíble ver cómo reaccionaba. El día antes del viaje ya se empezaba a agobiar y me llamaba cada dos por tres para comentar algo. Las horas antes del vuelo fueron frenéticas para él, pero el vuelo en sí tuvo que ser un suplicio. Sudaba, se ponía su discman y en vez de intentar dormir o relajarse, se concentraba en cada movimiento y sonido del avión. En el despegue y aterrizaje se ponía muy tenso, sudando y respirando agiadamente, y no se le podía ni hablar.

En el aeropuerto de Budapest, ya de vuelta, hubo un fallo con el avión. Cuando estaba aterrizando el avión que nos llevaría de vuelta a París se le metió un pájaro en uno de los reactores. Eso puede causar problemas, así que los mecánicos se pusieron manos a la obra y retrasaron nuestro vuelo un par de horas mientras que lo solucionaban. Cuando fuimos a informarnos y nos dijeron que estaban arreglando un motor, mi primo entró en fase de descomposición. “No me subo”, “Me quedo aquí” eran las frases más repetidas por él. Al parecer había visto documentales y artículos donde hablaban de posibles fallos y de los riesgos que asumen las lineas aéreas. Además de todo eso estaba pendiente de la reacción, caras, gestos y miradas del piloto, que estaba por la terminal. Qué mal rato pasó. Y no lo entiendo. Obviamente el piloto no va a correr riesgos innecesarios ni ningún miembro de la tripulación, los demás estábamos tranquilos.

Lo curioso es que esto es un fenómeno muy cómun. Hay muchísima gente que tiene miedo a volar. Mi teoría es porque el no tener el control del aparato y no saber cómo funciona un avión genera inseguridad y ansiedad.

Hay un buen artículo sobre el miedo a volar en Consumer.es. En ese artículo hacen referencia a las principales causas del miedo:

  • La falta de espacio en la aeronave. El habitáculo donde se sienta el pasajero es pequeño y cerrado. Esto crea una especie de claustrofobia desde el mismo momento en que se sienta. Las diminutas ventanas, como único medio de contacto exterior, aumentan las posibilidades de sufrir pánico.
  • La altura a la que vuela el avión, a miles de metros del suelo, crea un clima de inseguridad que puede desencadenar en pánico.
  • Volar de noche o sobre el agua. No ver tierra debajo de los pies o viajar completamente a oscuras durante muchas horas provoca auténtico pavor, ya que el viajero no cuenta con ningún elemento visual de referencia. Sucede en vuelos largos y transoceánicos.
  • Las turbulencias. Se trata de una de las causas que más temor producen. En el caso de las aeronaves el principal obstáculo con el que se encuentran son las nubes y el viento. Cuando el aire sopla fuerte o pasa por una zona tormentosa, el avión se mueve mucho.
  • Accidentes o actos terroristas. Los viajeros, más aun después de lo sucedido el 11 de septiembre de 2001, temen un posible secuestro del avión o atentado. Esto produce miedo e inquietud.

No entiendo este miedo a volar, sobre todo en gente que conduce. Es bien sabido que es mucho más fácil tener un accidente o morir en un coche que en un avión. Incluso en un tren. El avión es el medio de transporte más seguro del mundo. Pero sí hay una cosa muy cierta. Si tienes un accidente de aviación las probabilidades de salir con vida son muy escasas, sin embargo en un accidente de coche puedes tener un accidente y no pasarte nada.

El tema del miedo a volar y los accidentes aéreos es muy extenso, pero ya iremos entrando más profundamente en este tema en futuros posts.

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